Era una playa, una playa de alguna isla del sur, nadie sabía exactamente la situación, ni tan siquiera la blanquecina figura que aparecía sobre la dorada arena lo sabía, una figura sentada, en la que destacaban sus bronceados brazos, el resto se desconocía, solo se podía intuir y en ocasiones ni tan siquiera eso, tras ese velo se ocultaba un rostro angelical, con una media melena negra, lisa, reluciente, unos carnosos labios, unas mejillas ligeramente maquilladas pero unos ojos inexpresivos, llorosos, fijos en algun punto, algun punto del horizonte, de ese mar tranquilo, que se veía privado de su calma por algún salto de un pequeño pez, un pez sin temor a nada, no había conocido nunca humanos, y cuando los conociera seguramente fuera demasiado tarde para protegerse, le recordaba en cierto modo a ella, a su pasado, hacía 19 años ya que había empezado aquella historia y ahora por fin parecía que iba a terminar, a sus 16 años, una joven, inmadura, alguien que se creía que se podía comer el mundo y dominar a su antojo con un chasquido de dedos, pero todo empezó el día de su 16 aniversario, aquel día...
Volver
Volver


0 Comments:
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home